Condiciones de compra

Condiciones generales de la contratación

  1. ¿Qué son las condiciones generales de la contratación?
    Las condiciones generales de la contratación nacen de la necesidad de racionalizar el tráfico mercantil. Se trata de tipificar las relaciones contractuales con la finalidad de unificar su régimen jurídico logrando modelos de contratación en serie.
  2. ¿Por qué son necesarias?
    Cuando se formaliza un contrato on line a través de una Tienda Virtual es preciso que el Cliente dé su conformidad al documento que recoge las Condiciones Generales haciendo un click en el botón de aceptar. Si se utiliza la Tienda Virtual para la venta de los aceites de oliva en el territorio español, el contrato se regula por el Derecho español y sus condiciones generales no pueden ser contrarias a la Ley 7/1998, de 13 de abril. El control de su incorporación al contrato está establecido en el art. 5, 4º. Además, si el Cliente es un Consumidor, se aplica el Texto Refundido de la Ley General de Consumidores y Usuarios.
  3. ¿Qué legislación se aplica en el entorno virtual?
    Si se utiliza la Tienda Virtual para exportar, el empresario oleícola ha de saber que el entorno virtual es mundial y, por ello, el contrato no se regula, necesariamente, por la ley española, ni tampoco se aplica dicha ley para determinar si las condiciones generales son abusivas o han sido incorporadas al contrato. Por el contrario, cada Estado miembro de la Unión Europea, así como la mayor parte de los ordenamientos de otros países regulan las condiciones generales de la contratación (de forma distinta). Para que las condiciones generales se regulen por la ley española, es preciso recoger una cláusula en este sentido (véase “cláusula de elección de ley”). No obstante, también se aplica la Ley española de condiciones generales si la voluntad del adherente se ha emitido en territorio español y tiene en España su residencia habitual, cualquiera que sea la ley aplicable al contrato.
    En la contratación electrónica, puede considerarse que la adhesión se ha realizado en territorio español cuando el ordenador desde el que el adherente contestó a la oferta se encuentre ubicado físicamente en España. No obstante, si se ha utiliza un dispositivo móvil de última generación, se considera que la adhesión ha tenido lugar en España cuando el número del teléfono móvil es español y cuando la tableta electrónica está vinculada con una dirección IP que lo remite al territorio español.
    Cabe añadir que: los teléfonos inteligentes pueden conectarse a internet a través de diferentes conexiones (p.ej., WIFI o 3G, según la compañía telefónica - tarifa de datos). En este caso, al teléfono se le asigna una dirección IP. La tarjeta sim no ubica el teléfono inteligente en un lugar. P.ej., un erasmus de Alemania puede estar en España con un teléfono inteligente donde tenga insertada su tarjeta alemana. Si compra a través de su dispositivo móvil a través de internet (ya sea Wifi ya sea 3G), se le asigna una dirección IP que lo ubicará en España. Y, por tanto, la adhesión al contrato que haya realizado (con condiciones generales) ha tenido lugar en territorio español).
    Ahora bien, se aplican a los consumidores las normas de protección contenidas en los artículos 82 a 91 del Texto Refundido de la Ley española General de Consumidores y Usuarios, ambos inclusive, cualquiera que sea la ley elegida por las partes para regir el contrato, cuando éste mantenga una estrecha relación con el territorio de un Estado miembro del Espacio Económico europeo (art. 67, 1º). Por último, se aplica la Ley 34/2002, en la medida en que el empresario oleícola está establecido en España (art. 2). En concreto, los arts. 23 a 29 sobre: validez de los contratos celebrados por vía electrónica, obligaciones previas y posteriores a su celebración, ley aplicable, prueba y lugar de celebración. En todo caso, el empresario oleícola ha de informar previamente al cliente de los términos del contrato y que los acepte debidamente y ha de entregarle las condiciones generales en un soporte que permita su conservación.
  4. Cuestiones que han de recogerse, como mínimo, en las condiciones generales
    Han de recogerse, como mínimo, cláusulas que se refieran a: